Reflexiones EDG
Cuando los viejos rivales comienzan a abrazarse
Durante años en Jalisco la política tuvo bandos muy claros. PAN, PRI y Movimiento Ciudadano caminaron por rutas distintas, compitieron entre sí y construyeron discursos para marcar diferencias. Pero en política hay algo que suele unir más rápido que las coincidencias: el miedo a perder el poder.
Por eso el llamado que aparece en la prensa local del ex gobernador Emilio González Márquez para construir una alianza rumbo a 2027 merece una lectura más profunda que la simple aritmética electoral. Cuando antiguos adversarios empiezan a hablar de unidad, la pregunta no es quién los juntó; la pregunta es qué los está preocupando.
Y quizá la respuesta no está en Morena únicamente. Tal vez está también en el desgaste.
Porque hay ciudadanos molestos por el agua turbia que llega a sus hogares; otros viven con miedo por la inseguridad cotidiana; otros hacen cuentas cada mes para enfrentar aumentos en transporte y servicios mientras observan una clase política atrapada entre fotografías, eventos y la eterna hoguera de vanidades del poder.
La política tiene algo parecido al clima: uno puede ignorar las nubes durante un tiempo, pero llega un momento en que anuncian tormenta.
Morena parece acercarse en Jalisco aprovechando errores ajenos. Pero cuidado: las elecciones no se ganan solamente por el desgaste del adversario. También se ganan ofreciendo esperanza.
Porque una alianza construida únicamente para impedir que alguien llegue, puede ganar una elección; pero difícilmente logra enamorar a una sociedad.
