Tijuana. La FIFA revocó la asignación de boletos para aficionados de Irán en los tres partidos que disputará la selección en el Mundial en Estados Unidos, afirmó el martes la federación nacional de futbol.
Cada federación de los 48 países participantes tiene derecho a recibir y distribuir el 8% del aforo del estadio en la Copa del Mundo, lo que supone varios miles de tickets para cada encuentro.
A pocos días de que Irán debute en el torneo — el 15 de junio en el estadio de Los Angeles Rams en Inglewood contra Nueva Zelanda—, la federación dijo en un comunicado difundido por medios estatales semioficiales que ya no podrá proporcionar entradas a sus aficionados.
La FIFA no respondió a un pedido de comentarios.
La afirmación se suma a la tensión existente entre el futbol iraní, la FIFA y el coanfitrión del torneo, Estados Unidos, que inició ataques militares contra la República Islámica el 28 de febrero.
La selección iraní tiene ahora su cuartel general en la ciudad fronteriza mexicana de Tijuana, en lugar de en Tucson, Arizona, donde tenían previsto alojarse antes de la guerra.
A algunos funcionarios de la federación se les ha negado la visa para ingresar a Estados Unidos, donde el equipo se enfrentará también a Bélgica —en Inglewood, el 21 de junio— y a Egipto —Seattle, 26 de junio— durante la fase de grupos.
Las federaciones de los participantes en la Copa del Mundo suelen vender su asignación de boletos a sus fanáticos más leales, que asisten a los partidos tanto en casa como fuera.
Los residentes en Irán estaban sujetos a una prohibición de viajar del gobierno estadunidense desde el año pasado, y era poco probable que obtuvieran permisos de entrada para el Mundial. Se desconoce cuántos boletos del cupo iraní se vendieron desde el sorteo del Mundial en diciembre a la diáspora del país, incluida la que vive en Estados Unidos.
Aun así, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, declaró en 2017 —cuando los responsables del futbol estadunidense preparaban la candidatura conjunta con Canadá y México, que ganaron al año siguiente— que los aficionados debían tener acceso al torneo.
“Es evidente que, cuando se trata de competiciones de la FIFA, cualquier equipo —incluidos los seguidores y los responsables de ese equipo— que se clasifique para un Mundial necesita tener acceso al país, de lo contrario, no hay Mundial», afirmó Infantino hace nueve años. «Eso es evidente”.
A un árbitro somalí designado por la FIFA se le negó la entrada a Estados Unidos en Miami durante el fin de semana y el lunes quedó excluido de la competencia de 104 partidos que comienza el jueves.
