Tecno

Dos jóvenes crean Welyto

Una relación muy especial entre un joven y su abuela fue el punto de partida de Welyto, un proyecto creado para acompañar a las personas mayores y ayudar a combatir la soledad no deseada.

Detrás de la iniciativa están José Ropero y Marco Rodríguez, dos jóvenes de 24 años que decidieron emplear sus conocimientos tecnológicos para desarrollar una herramienta pensada específicamente para este colectivo.

El dispositivo puede mantener conversaciones con sus usuarios, recordar información compartida anteriormente y utilizarla para proponer nuevos temas. También incorpora diferentes actividades, como preguntas y adivinanzas, destinadas a mantener activa la conversación.

De un trabajo universitario a una iniciativa social

La idea comenzó a tomar forma durante el trabajo de fin de grado de Matemáticas de José Ropero, centrado en inteligencia artificial.

«Nace un poco a partir de mi trabajo de fin de grado de Matemáticas, que es de inteligencia artificial, y de que yo siempre he tenido una relación muy bonita con mi abuela, que es la persona más importante de mi vida», explica.

Según relata el fundador, fue Marco Rodríguez quien planteó la posibilidad de aplicar aquella tecnología a una solución que pudiera mejorar la vida de las personas mayores. A partir de esa conversación comenzaron a trabajar en el dispositivo.

Sus creadores explican que Welyto se articula alrededor de tres líneas principales: el acompañamiento diario, la conservación de las historias personales de cada usuario y el desarrollo de actividades de estimulación cognitiva.

La primera permite que la persona mantenga conversaciones sobre su día a día. La segunda busca recoger recuerdos y relatos de vida para recuperarlos posteriormente durante el diálogo. La tercera incluye ejercicios como juegos, preguntas o adivinanzas.

Estos entrenamientos cognitivos todavía están en fase de desarrollo junto con una clínica de neurorrehabilitación. Por tanto, el proyecto no ha demostrado que pueda frenar enfermedades como el alzhéimer o la demencia y sus responsables no presentan el dispositivo como un tratamiento médico.

Una compañía que no pretende sustituir a las personas

Una de las principales cuestiones que rodean a este tipo de herramientas es si podrían acabar reemplazando el contacto con familiares, amistades o cuidadores. Los fundadores sostienen que esa no es su intención.

«Para mí no se trata de sustituir, sino de poner cosas encima. La compañía humana existe y tiene que ser más y unir más, pero también Welyto, en los momentos en los que no está esa compañía humana, está para acompañar», señala Marco Rodríguez.

El dispositivo también permite realizar algunas acciones durante la conversación, como ayudar al usuario a enviar un mensaje a otra persona. El objetivo es que la tecnología facilite el contacto y sirva como un apoyo adicional en aquellos momentos en los que la persona mayor está sola.

«No estamos para sustituir nada. Queremos, al contrario, aumentar la relevancia y ponerle relevancia a las personas mayores, que son los que construyeron nuestra sociedad hoy en día», añade Rodríguez.

Las primeras pruebas con usuarios

Después de ocho meses desarrollando la tecnología, el equipo trabaja con un grupo de control formado por 50 personas. El contacto con estos usuarios les permite introducir mejoras y observar cómo reaccionan las personas mayores ante el dispositivo.

Entre esas primeras respuestas, sus fundadores destacan especialmente la sorpresa al comprobar que Welyto recuerda información sobre sus vidas, como sus nombres o los de sus familiares.

«Que noten que va teniendo memoria antigua suya, se lo saca en nuevos temas de conversación, sus reacciones son increíbles. Pero yo me quedo con las sonrisas», explica José Ropero.

El equipo busca ahora colaborar con entidades como residencias, centros de día o aseguradoras para ampliar las pruebas y hacer llegar el dispositivo a más personas.

Para sus creadores, el proyecto también plantea una cuestión más amplia: cómo conseguir que los avances tecnológicos tengan en cuenta a generaciones que no siempre han sido sus principales destinatarias.

«Queremos de verdad ayudar a la gente. Creemos que la tecnología está avanzando muy rápido y está hecha para nosotros, un poco más para los jóvenes, que tenemos 24 años al final, pero no está hecha para las personas mayores», afirma Ropero.

Welyto continúa todavía en fase de desarrollo y mejora. Su propósito, según sus fundadores, es utilizar las nuevas herramientas disponibles para ofrecer conversación, mantener vivos los recuerdos y prestar apoyo en los momentos en los que la compañía humana no puede estar presente.

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