PortadaReflexiones

Reflexiones EDG | El bienestar no se regatea

Hay discusiones que parecen lejanas porque hablan de miles de millones, porcentajes y participaciones fiscales. Suenan a lenguaje de escritorio, a reuniones con gráficas y a números que pocos entienden. Pero detrás de esos números viven personas.

En Jalisco, el tema volvió a ponerse sobre la mesa luego de que se advirtiera que el Gobierno Federal no habría enviado completas las participaciones fiscales correspondientes, con una diferencia superior a los 70 millones de pesos. La cifra puede parecer fría, pero su impacto no lo es: cuando los recursos no llegan completos o llegan tarde, también se retrasan decisiones, programas y servicios públicos.

A veces la política convierte los presupuestos en una partida de ajedrez: tú me apoyas, yo te apruebo; tú presionas, yo retraso. Como si el dinero público fuera una moneda de negociación entre fuerzas políticas.

Y ahí aparece una pregunta incómoda: ¿el bienestar de la gente puede convertirse en instrumento de presión?
Porque los ciudadanos pagan impuestos sin preguntar colores partidistas. El trabajador se levanta temprano y paga. El comerciante paga. El empresario paga. El ciudadano cumple. Entonces el Estado también debería cumplir.

México necesita menos disputas de escritorio y más acuerdos de responsabilidad. Los gobiernos pueden pelearse; es parte de la política. Lo que no deberían hacer es poner a la ciudadanía en medio del fuego cruzado.

Porque cuando el dinero público deja de verse como un derecho y empieza a tratarse como una ficha de negociación, algo se rompe.

Y cuando eso ocurre, la factura siempre termina llegando al mismo domicilio: la casa de la gente.

¿Cuá es tu reacción?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Leer más noticias